Debido a las diversas necesidades demandadas por los afectados del terrorismo, se establece la implantación de un programa integral de atención y asistencia que permita abarcar cualquier campo de actuación demandado.
Se trata de ofrecer la mayor cobertura al socio, facilitando no sólo un camino por el que discurrir de una forma fluida sino también otros campos que en su combinación favorezcan una visión de futuro tanto del individuo como de la unidad familiar.
Estudiadas tanto las necesidades individuales como las carencias familiares, nos vemos en la obligación de acceder a un abanico de alternativas de integración pues no llegaríamos a conseguir la integración pues no llegaríamos a conseguir la integración del individuo sin contemplar su entorno familiar y viceversa.
En este sentido, ampliaremos la integración social de los afectados a través de Cursos de Lengua de Signos. Las explosiones de artefactos como los de los atentados del 11 de marzo de 2.004 provocan, en una gran mayoría de los casos un efecto unánime: hipoacusia. Este hecho afecta gravemente la vida de los afectados tanto a nivel indivudal como a nivel social, provocando la imposibilidad de mantener relaciones continuadas y como consecuencia de esto que, poco a poco, pierdan incluso el interés por las relaciones sociales. Es la incapacidad de escuchar un argumento íntegro o el perderse palabras o frases completas lo que les dificulta la comunicación. Demandan así una herramienta adicional que les permita comunicarse y poder mantener relaciones con otras personas (no quedarse limitados a su círculo más íntimo).
Así puyes, la Asociación 11M Afectados del Terrorismo apuesta por la mayor, que es la integración familiar, social (a través de campamentos, reuniones, jornadas, asambleas, etc.), educativa, formativa, etc.
De especial atención serán las ayudas materiales que se ofrecerán a todos aquellos afectados que se encuentren en situaciones de precariedad, insolvencia, etc.